miércoles, 17 de mayo de 2017

La orientación vocacional desde el vínculo familiar

Los jóvenes, al momento de elegir su carrera profesional, suelen caer en la indecisión acerca de cuál será el camino que tomarán. Muchos de ellos mantienen las ganas de seguir estudiando después de la etapa escolar, pero no se sienten atraídos en forma consistente hacia ningún campo ocupacional. No pueden elegir una carrera con convicción porque no logran distinguir ni descubrir dentro de sí mismos ningún campo de interés que les resulte suficientemente atractivo, y si lo hacen, no logran sostenerlo con el tiempo (Messing, 2017).

El trabajo de orientación vocacional que se realiza en el ámbito educativo y clínico es una herramienta que permite al estudiante conocer e interactuar con las características propias y las del mundo profesional que se encuentra en constante cambio. Esta labor implica un trabajo interdisciplinario y de formación personal. Por esa razón, para evitar situaciones como las antes descritas, en las que el adolescente no encuentra motivación segura para optar por una carrera, se requiere el apoyo y el trabajo directo de sus principales agentes: los padres de familia.

En este marco de referencia, la familia y en especial los padres, aparecen como el primer contexto de socialización de los seres humanos y es el más importante durante sus primeras fases del desarrollo (Hidalgo, Sánchez & Lorence, 2009). Es en este espacio, donde a lo largo del tiempo, la elección vocacional se va construyendo gracias al conjunto de experiencias identificatorias desde la infancia y a la estructuración cognitiva de cargas emocionales, valores y formas de concebir la vida en el entorno cultural en el que uno vive (Quintana, 2014).

La influencia e intervención de los padres en la elección vocacional es indiscutible;  desde niño uno aprende según los modelos que nuestras figuras paternas nos brindan a través de la interacción y la convivencia habitual. Por ello, ninguna elección de lo que desean hacer a futuro es casual (Foladori, 2009). 

En la actualidad, se busca orientar a los estudiantes desde la niñez hacia el descubrimiento de sus gustos o preferencias para luego ser desarrollados en talentos. La elección para una “verdadera vocación” es un proceso que no se inicia en la adolescencia o al finalizar el colegio. Por ende, es importante seguir fomentando un buen vínculo entre padres e hijos con el fin de generar a futuro mayor autonomía, responsabilidad, límites, tolerancia a la frustración, estructura y capacidad de adaptación.

Claves para una orientación vocacional desde la familia
  • Ser conscientes del rol que ejercen como padres y las funciones que deben ejecutar como figuras autoridad, modelo y soporte.
  • Establecer límites claros, sin confundir: "tener autoridad" con "ser autoritario".
  • Generar alianza entre ambos padres, acuerdos mutuos, que contengan y brinden soporte a los hijos, evitando mensajes contradictorios. La función paterna es un trabajo en equipo.
  • Hablar con los hijos, nunca discutir con ellos, ya que no son "iguales". Se recomienda argumentar y brindar alternativas. Ej. "Lo siento, la indicación ya está dada, luego conversamos con calma".
  • Validar los sentimientos del otro, para luego plantear una solución. Enseñarles a expresar lo que sienten mediante el modelo de los padres, donde ellos también comunican sus afectos. Ej. "No me grites, no me gusta cuna me gritas, a mí también me duele".
  • Priorizar actividades que generen vínculo y responsabilidades cotidianas, en lugar de contar con un diálogo correctivo y crítico permanente. Ello puede enfocarse en potenciar sus talentos desde pequeños, estando más pendiente de lo que realizan con éxito.
  • Generarles necesidades, evitar darles todo lo que solicitan. De esta manera, podrán poner en práctica sus destrezas para alcanzar objetivos, con lo que a su vez desarrollarán una motivación intrínseca.
  • Durante la etapa de elección vocacional: brindar libertad para que conozcan y experimenten diversas opciones de estudio. No dejarse influenciar por gustos personales y generar expectativas propias a través de la elección vocacional de los hijos.
  • Sea cual fuera la carrera que elija, se debe dar la seguridad que siempre contarán con el apoyo de sus familiares. No generar frustración si eligen una carrera diferente a la que pensaron inicialmente.
  • Si bien optarán por estudiar una determinada profesión, se debe tener en cuenta que cada uno, desde su particularidad, añadirá sus potencialidades a esa carrera y la desarrollará según sus gustos, preferencias y talentos.
  • Se debe buscar construir a una elección sana en la que el joven tome conciencia de su opción vocacional y de las consecuencias que ésta tendrá en su desarrollo como profesional. Para ello, generar espacios de conversación sobre estos temas, sin presionarlos a que elijan de forma apresurada.
Lic. Ximena Urrutia Paredes
Psic. Daniel Trujillo Torrealva
Departamento de Psicología del Colegio Skinner
www.skinner.edu.pe


Referencias Bibliográficas:
Foladori, H. (2009). Hacia el análisis vocacional grupal. Santiago: Editorial Catalonia.

Hidalgo, V., Sánchez, J. & Lorence, B. (2009). Procesos y necesidades de desarrollo durante la infancia. Revista de Educación, 10 (21), 85-95.  

Messing, C. (2017). Nuevas problemáticas emocionales en Orientación Vocacional y su abordaje Vincular Familiar. Ponencia presentada en el Seminario de Orientación Vocacional realizado por la Universidad de Ciencias y Artes de América Latina (UCAL), Lima, Perú.

jueves, 27 de abril de 2017

Resolviendo conflictos ......

Ser padres es una responsabilidad que nos lleva a mantenernos atentos a conocer y entender las características de nuestros hijos, nos conduce a tomar decisiones que en muchos de los casos los hacemos por responder a las situaciones cotidianas o a las experiencias que traemos de cómo fuimos criados.
En los tiempos en que vivimos gozamos de medios para informarnos o compartir vivencias que posiblemente nos puedan funcionar y aportar.
La disciplina positiva es un modelo educativo que parte del entendimiento de la forma de comportamiento de los niños y jóvenes, respetando sus características, ritmos y sobre todo sus necesidades que permitan moldear su actitud de forma positiva, afectiva, respetuosa pero con firmeza y consistencia.
La educación positiva se basa en :

  • La comunicación, siendo el lenguaje un medio para expresar nuestras emociones, construyendo vínculos y relaciones.
  • Expresarse de manera positiva , amable y firme para resolver situaciones y conflictos.
  • Desarrollar la reflexión con el fin de asumir consecuencias y encontrar soluciones.
  • Es un modelo que no se focaliza en un control excesivo ni en la permisividad, busca consistencia con afecto y contención.
  • Es un proceso a largo plazo, no infunde temor si no respeto.
     Busca enseñar y lograr:
  • Permite gestionar las emociones de tal manera que el niño aprenda a reconocer sus emociones y entenderlos.
  • Entender qué comportamientos son adecuados y ayudarlos a modificarlos los inadecuados.
  • Enseñarles a ser independientes, a tomar decisiones.
  • Ejercitar el uso de consecuencias lógicas y entrenarlos a reconocer situaciones de peligro.
  • Emplea preguntas para centrarlo en la situación y  en la solución "que" y "cómo" ¿qué paso? ¿cómo te sientes? ¿qué has aprendido? ¿cómo lo vas a resolver? ¿cómo lo puedes utilizar para la próxima vez?
  • Enseñemos a reconocer nuestras emociones y  de los demás "empatía"
  • Implicalos en las soluciones de situaciones cotidianas.
  • Fomenta espacios sociales para aprender a solucionar situaciones y ayudarse los unos a los otros (aprender a esperar, a compartir, a respetar el espacio del otro, a pedir disculpas , etc.)
  • Resuelve los problemas entre los participantes, teniendo cuidado de no echarse la culpa y focalizarse en las soluciones, en el proceso deberán asumir las consecuencias en función de lo sucedido.
  •  Establecer rutinas y estructura "todo tiene su momento".
  • Expresa opciones limitadas : ¿te bañas antes o después de la tarea? el permitir que el niño elija lo motivará hacerlo.
  •  Enséñale la diferencia entre lo que siente y lo que se debe hacer "entiendo tu molestia pero no se empuja al compañero"
  • Distrae o reorienta sobre lo que pueden hacer en vez de prohibirles de manera punitiva.
  • Enséñale a reconocer que se ha cometido un error, responsabilizarse de las consecuencias, reconociliate (pidiendo perdón) y resuelve (buscar soluciones).
  • Abrázalo y elogia las conductas positivas por más pequeñas que sean.
  • Dedícale tiempo y comparte experiencias aunque estás sean simples.


  Directora Jessica Susano
  Fuentes: www.positivediscipline.com / www.crianzapositiva.org

lunes, 7 de noviembre de 2016

Importancia de la inteligencia cognitiva y emocional en la educación

¿Qué tipos de inteligencias existen?
El reconocimiento de métodos para que las personas utilicen y fomenten su inteligencia no es algo nuevo. Si viajamos en el tiempo en el siglo primero antes de Cristo, época dorada de la filosofía griega vemos que Platón definió la inteligencia como un auriga (cochero) que lleva las riendas, mientras que la emoción y la voluntad representan los caballos que tiran al carro, es inteligente quienes intentan resolver problemas o aprender cosas díficiles que exigen esfuerzo como las matemáticas, las lenguas o la historia. Hay personas que dan la impresión de no encontrar dificultad, en cambio otras son lentas. Aristóteles lo simplifico al contraponer la capacidad intelectual a la orética o capacidad apetitiva que abarca a la vez la emoción y la voluntad.
Desde aquel momento hasta la actualidad, numerosos autores, científicos escribieron sobre la inteligencia por ejemplo Jhno Horn, discípulo de Catell (1989) definió la inteligencia a partir de habilidades fluidas y las habilidades cristalizadas; la primera se refiere capacidad personal de razonar y resolver problemas en situaciones novedosas y poco familiares y la inteligencia cristalizada que muestra el grado en que la persona ha logrado apropiarse del conocimiento de una cultura. Añade que estas habilidades son producto de la influencia distintas que operan a través del desarrollo, la función cerebral, la determinación genética y los ajustes, adaptaciones y logros escolares o del trabajo.

¿Por qué no todos aprendemos igual?
Todos nosotros tenemos una manera particular de aprender, el cuál debe ser estimulado desde el nacimiento. Los padres son los principales mediadores en la formación de sus hijos, algunos serán más hábiles o estarán mejor capacitados para darles óptimas herramientas y así cultivarlos intelectual y emocionalmente. La escuela como gestor de los procesos organizados de los conocimientos cumple un rol complementario en donde se da mayor énfasis al conocimiento de diferentes contenidos con la finalidad que puedan ejercitar el Potencial de Aprendizaje.

¿Cómo se llego a considerarse la Inteligencia Emocional en la formación de los alumnos?
En los años noventa, Peter Solvey de la Universidad de Yale, da surgimiento a una perspectiva diferente relacionado con la personalidad, la que denomino Inteligencia Emocional. Entonces existe un esfuerzo para considerar los tres aspectos básicos a los que refirió Platón que se atribuía a la mente: inteligencia, emoción y voluntad. La inteligencia emocional se considera como independiente de la inteligencia cognitiva o intelectual hasta el grado de ser considerada como superior o más determinante del bienestar y la realización de la persona. Se refiere a un conjunto de destrezas, actitudes, habilidades y estilos de comunicación que afectan de manera directa con el éxito, satisfacción, habilidad de comunicarse con otras personas, enfrentar el estrés, autoestima y bienestar.

¿Se puede enseñar a los estudiantes tanto los conocimientos académicos como las emociones al mismo tiempo?
En la formación de los estudiantes implica un reto al interés por lo formativo en su personalidad y carácter del alumno, es decir una educación integral en los intelectual como emocional con el fin de que pueda sobrevivir en un ambiente de trabajo competitivo. Los estudios científicos actuales indican que las personas que son exitosas, son aquellas que también tienen en su formación un buen desarrollo en su inteligencia emocional.

Mediante la infusión CEL (Cognitive Emotional Learning) se han perfeccionado estrategias que se pueden aplicar a través de las asignaturas académicas, hábitos y destrezas del conocimiento así como también habilidades emocionales.

¿Cuáles son los beneficios de la infusión CEL?
  • Las clases son más interactivas y formativas.
  • Los alumnos y profesores se forman en inteligencia emocional.
  • Los alumnos estan capacitados en: conocer, recoger, organizar y utilizar el conocimiento.
  • Se enseña a pensar con técnicas especificas dentro de cada asignatura.
  • Hay una mejora en el rendimiento en clase y el interés por aprender.
  • Combinan los hábitos y las destrezas de pensamiento logrando resultados óptimos.
  • Desarrollan su propia comprensión del mundo poniendo en práctica el pensamiento crítico y el pensamiento del nivel superior (creativo).
  • Establecen conclusiones mediante el uso del proceso de indagación, comparación y contrastación.
  • Los profesores establecen un equilibrio entre la enseñanza de contenidos y el tiempo para enseñar a pensar.
  • A través de dinámicas y contenidos académicos se les enseña a los alumnos y profesores a leer, entender, aplicar y conocer sus propias emociones y las de su entorno.
Dr. Jorge Luna Anteparra
Fundador de la Corporación Skinner
www.skinner.edu.pe

lunes, 24 de octubre de 2016

¿Por qué el Colegio Skinner es conocido como una institución psicológica?


Hace muy poco tiempo, alguien escribió que el Colegio Skinner era conocido como un colegio psicológico y que el ser conocido como tal era realmente un problema para su hijo, que estudiaba en nuestro colegio.
Al ver la preocupación de este padre y de algunos otros que no lo dicen, pero lo piensan, he decidido a escribir este artículo. Lo hago también para aclarar inquietudes y dejar claro cuál es la filosofía del Colegio Skinner, cuáles fueron y son las motivaciones de seguir trabajando desde una visión psicológica y cognitiva con sus estudiantes, cuáles son nuestras metas y objetivos.

Recordemos que el Colegio Skinner se funda en el año 1983, en una época donde la educación escolar estaba centrada exclusivamente en desarrollar habilidades académicas en los alumnos y en lograr una obediencia estricta a las normas de la escuela. Aquellos que no se adaptaban a esta exigencia, estaban condenados al fracaso escolar.

Es en este contexto y a insistencia de un grupo de padres de familia, que tuvimos la idea de fundar el Colegio Skinner. Y lo llamamos así, por el excelente Psicólogo Norteamericano de la Universidad de Harvard: B.F. Skinner, cuyas ideas propugnaban el desarrollo de una educación positiva, centrada en el refuerzo permanente del comportamiento adecuado y el aprendizaje a través de modelos de conducta.

Definitivamente Skinner como colegio, fue fundado por psicólogos, y desde sus inicios se preocupó por aplicar técnicas psicológicas para conseguir que sus estudiantes, logren sus metas y desarrollen una personalidad sólida.

Quizá seamos, un colegio diferente, sí distinto, porque desde su fundación, nuestros objetivos fueron: trabajar el área emocional de nuestros alumnos. Nos enfocamos en fortalecer su autoestima, favorecer sus habilidades sociales, enseñarles a solucionar conflictos, ayudarlos a tener una visión positiva y optimista de la vida, así como lograr que se comuniquen asertivamente, propiciar el trabajo en equipo y la expresión de sus emociones tanto positivas como negativas y que aprendan el auto control de sus impulsos, todo esto bajo un marco fundamental de aprendizaje de los valores humanos.

Pero igualmente no descuidamos el área académica. Nos preocupamos que nuestros alumnos aprendan las materias básicas como matemáticas, comunicación, ciencias, artes, inglés, educación física, entre otras, y actualmente somos fervientes creyentes de que debemos ayudar a nuestros niños a potenciar sus inteligencias múltiples.

Hemos tenido la oportunidad de estudiar en la Universidad de Harvard con Howard Gardner (Inteligencias Múltiples) y con Reuven BarOn (Inteligencia Emocional), grandes estudiosos y científicos del comportamiento humano. Gracias a sus enseñanzas y aportes hemos llegado a comprender y aceptar que vamos por el camino correcto.

Igualmente, recibimos de manera presencial los aportes en Israel del Dr. Reuven Feuerstein, acerca de la importancia de favorecer en los seres humanos el desarrollo de sus Habilidades del Pensamiento y  a través de ello, mediante la infusión de estos procesos cognitivos, se consigue que los estudiantes aprendan a aprender.

Es importante anotar que Skinner es un colegio que trabaja permanentemente en la investigación tanto del área pedagógica como del área psicológica. De igual manera estamos informados de los avances que se dan en nuestra profesión y por ello continuamente nos estamos innovando.

Desde el punto de vista académico, creemos en el constructivismo, en la educación por descubrimiento, en el desarrollo de las habilidades del pensamiento racional y lógico con el objetivo de lograr alumnos flexibles, críticos y creativos. Somos conscientes de que estas habilidades permanecerán con ellos el resto de sus vidas.

Y desde el punto de vista psicológico, trabajamos fehacientemente, en la educación positiva, en desarrollar las inteligencias múltiples, dando especial atención a la Inteligencia Emocional en cada uno de nuestros alumnos, con el objetivo de que conozcan sus emociones y aprendan a expresarlas, de manera adecuada. Esta metodología la hemos denominado CEL (Cognitive Emotional Learning). Se está aplicando en el colegio mediante la infusión de las habilidades de pensamiento y emocionales en la enseñanza - aprendizaje de las materias educativas.

Han pasado los años y las investigaciones en educación y en psicología, nos están dando la razón, al confirmar que el desarrollo cognitivo de los alumnos tiene que ir unido a su desarrollo emocional. Dígase, a lograr su estabilidad psicológica y finalmente ser líderes efectivos, optimistas, creativos y felices.

Cómo no sentir que estamos por buen camino, cuando leo un artículo en el periódico, donde un Gurú de los negocios Rafael Venegas (ex CEO de CITIBANK, Bank Boston y Rímac Seguros), afirma: "Es mejor que la fortaleza sea en el frente de inteligencia emocional (EQ), siendo lo menos aconsejable un CEO con un alto cociente intelectual (IQ), pero con un cociente emocional inexistente o débil". Los grandes CEO de diferentes grandes empresas a nivel global están manifestando que los mejores gerentes y trabajadores son aquellos que tienen desarrollado no sólo la inteligencia cognitiva sino también la inteligencia emocional. Igualmente diversas investigaciones a nivel mundial nos confirman que el 92% de los líderes de negocios creen que las habilidades emocionales y sociales cada vez son más importantes en el ambiente laboral, dato proporcionado por HayGroup. 

Quiero concluir este artículo, confirmando que sí somos un colegio que se preocupa especialmente por el desarrollo psicológico y académico de sus alumnos.  Nos sentimos muy orgullosos de ello, porque lo fundamos con ese objetivo. Luchamos todos los días para lograrlo con cada uno de nuestros alumnos, padres de familia, profesores y personal de nuestra institución, que está comprometida en esta hermosa pero difícil tarea de construir al hombre del mañana. Pues ese es un hombre con valores, con espíritu de superación, con conocimientos académicos afianzados en su estructura de un pensamiento eficaz y crítico, pero sobre todo un hombre seguro de sí mismo y capaz de ser feliz, propiciando la paz y felicidad en los demás.

Muchas Gracias.

Dra. Emperatriz Torres Tasso de Luna
Fundadora del Colegio Skinner
www.skinner.edu.pe

lunes, 17 de octubre de 2016

La importancia y necesidad de los limites

Para convivir en armonía toda sociedad necesita de normas. La familia constituye el primer grupo social al que pertenece el niño y en el que aprende a convivir. Es por ello que el establecimiento de normas y límites en el contexto familiar supone uno de los factores de protección más significativos para reducir la probabilidad de aparición de conductas de riesgo, tanto en la infancia como en la adolescencia.
La disciplina en una familia es algo de lo que los padres son responsables, no es una tarea de los hijos.

Según Loreto (2012), diferentes estudios demuestran que cuando los padres o adultos referentes presentan dos cualidades básicas como son disciplina consistente y apoyo emocional, los adolescentes tienen menos problemas y conductas de riesgo.

Existen 3 estilos predominantes de disciplina:
  1. Estilo Autoritario: se caracteriza porque los padres creen tener siempre la razón y saber perfectamente lo que es correcto para el hijo. Generalmente, la herramienta para ejercerlo es el maltrato físico y psicológico. Es poderoso porque se funda en el miedo que siente el niño o adolescente a ser castigado. La consecuencia de este estilo es profundamente negativa porque actúa como un modelo violento a imitar, y progresivamente estimula mayor agresividad. No es recomendable, ya que de este modo le costará entender el sentido de las normas y obedece sólo por miedo, lo que hace que cuando el adulto no está, no obedezca la norma.
  2. Estilo Horizontal o Amigo: suelen no poner límites porque tienden a situarse al mismo nivel que sus hijos. Confunden la jerarquía que todo padre posee frente a sus hijos con distanciamiento afectivo; muchas veces se obstinan en ser padres relajados. Esta incapacidad de poner límites deriva en una relación horizontal, vale decir, en la que padres e hijos son iguales o se encuentran a la misma altura. Esto evidentemente dificulta el desarrollo posterior del sentido de responsabilidad en los niños y su respectiva autonomía para moverse por el mundo. Este estilo es muy confuso y perjudicial para los hijos, ya que los obliga a poner sus propias normas y límites tomando decisiones que no corresponden a su edad.
  3. Estilo Democrático: Capacidad de poner límites con cariño y firmeza, entendiendo que ambas cosas son sumamente necesarias para el desarrollo. Los padres son capaces de explicar y dialogar acerca del sentido de las normas y sus respectivas consecuencias (para ellos mismos y para otros). Promueven una actitud participativa a través del debate de situaciones específicas. Permiten desarrollar la capacidad de mirarse a sí mismo y considerar a otros al momento de emprender alguna acción. Este estilo promueve conductas pro-sociales (en beneficio de los otros) en los niños o adolescentes, vale decir, autónomos, flexibles, que pueden convivir sanamente con otros. Las normas, a través de este estilo, son fácilmente incorporadas por los hijos, quien las siente como propias, cargadas de sentido y no impuestas desde afuera arbitrariamente.
Ningún padre o madre pertenece sólo a un estilo, sino que tiene aspectos de todos los estilos, con uno más predominante. Empezar a reflexionar sobre la necesidad de los límites es un primer paso a ayudar a nuestros hijos con su autocontrol.


¿Cómo hacer que los límites funcionen en casa? 

  • Deben ser comunicados de una manera muy clara y precisa.
  • Deben ser normas consistentes y consensuadas entre los padres.
  • Necesitan saber que cada acto ya sea positivo o negativo tendrá una consecuencia sistémica.
  • Hacer explícitos los límites con ellos desde que son pequeños.
  • No es bueno que existan muchas reglas o normas en la casa. El exceso de reglas genera que sean pasivos o muy inseguros. Es mejor tener una cantidad moderada de normas que sean claras y se hagan cumplir siempre.
  • Cuando existe la necesidad de aplicar una sanción porque se ha trasgredido una norma, es importante que la sanción tenga directa relación con la norma trasgredida o que pueda tener un efecto reparatorio si causó daño a alguien.
Importante diferenciar límite de castigo:
Los límites son el establecimiento anticipado de una norma, en cambio, el castigo es la sanción por el no cumplimiento de ella.
Si logramos poner límites claros, podremos evitar los castigos.
Es importante recordar que la mejor manera en que aprenden nuestros hijos es a través del reforzamiento de las buenas conductas, y más que preocuparnos de dar castigos, debiéramos poner el acento en reforzar aquello que están haciendo bien.

"Si pienso bien, me siento bien y actúo bien"

Muchas gracias,

Lic. Ximena Urrutia Paredes
Ps. Andrea Elías Roca Rey - Interna
Dpto. de Psicología del Colegio Skinner
www.skinner.edu.pe


Bibliografía:
Normas y Límites, Guía para familias. Instituto de Adicciones: Madrid. Recuperado de: 
http://www.madrid.es/UnidadesDescentralizadas/Salud/Publicaciones%20Propias%20Madrid%20salud/Publicaciones%20Propias%20ISP%20e%20IA/PublicacionesAdicciones/ficheros/NormasyLimites.pdf
“Jardín Sobre Ruedas. Taller para padres”. Manual para
Educadoras, Fundación Integra, 1998. Recuperado de: http://www.unicef.cl/centrodoc/tesuenafamiliar/12%20Padres.pdf
Loreto (2012) Evaluación del programa "Familias fuertes: amor y límites" en familias con adolescentes de 10 a 14 años. Rev. méd. Chile vol.140 no.6 Santiago: Chile. Recuperado de: http://www.scielo.cl/scielo.php?pid=S0034-98872012000600005&script=sci_arttext